Empezamos la jornada en la playa de la Milady y después nos desplazamos al centro de Biarritz para recorrer su costa a pie. El paseo enlaza Port-Vieux, el Rocher de la Vierge, el Port des Pêcheurs, la iglesia de Sainte-Eugénie, Grande Plage y algunos de los edificios más reconocibles de la ciudad.
Biarritz necesita más tiempo que Anglet: nosotros le dedicamos la mañana y buena parte de la tarde, con una pausa para comer. Con calma, el recorrido puede ocupar una jornada completa sin necesidad de entrar en ningún edificio.
Lo mejor fue toda la franja costera. El Rocher de la Vierge es el gran imprescindible, pero también nos impresionaron el faro, el paseo del puerto y la sucesión de miradores sobre el Atlántico.