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Fortaleza de San Lorenzo de Dubrovnik sobre el Adriático

Ciudad · Rutas y lugares que hemos recorrido

Dubrovnik

Tres noches en Dubrovnik: llegada nocturna inolvidable, murallas al abrir, Palacio del Rector, free tour, San…

Tiempo recomendado3 noches sin excursión · al menos 4 si añades Mostar
Tiempo realLlegada la noche del 14 de octubre de 2025. Día completo de Dubrovnik el 15 de octubre: murallas desde las 09:00, visitas con Dubrovnik Pass, free tour, comida, San Lorenzo, paseo hasta Banje y cena cerca del hotel.
TransporteLlegamos en coche desde Ston, devolvimos el alquiler en el Hotel Rixos y nos movimos a pie por Dubrovnik. Para la excursión a Bosnia nos recogieron cerca del Hotel Lero.
AparcamientoSin coche durante la estancia
Paradas5

Llegamos a Dubrovnik después de comer en Ston y el primer contacto fue intenso: muchísimo tráfico, devolución del coche de Sixt en el Hotel Rixos y paseo con las maletas hasta el Hotel Lero. Dejamos el equipaje y bajamos andando hacia el casco antiguo. Aquella llegada de noche terminó siendo uno de los recuerdos más fuertes de todo el viaje: las murallas iluminadas, el puerto viejo y la piedra blanca del centro nos dejaron alucinados. Para nosotros, Dubrovnik tiene un encanto especial de noche, aunque de día cambia por completo y las murallas ofrecen otra de sus grandes imágenes.

La mañana del 15 de octubre salimos del hotel sobre las 08:30. Compramos el Dubrovnik Pass de un día; conservamos el PDF oficial de aquella compra, realizada a las 08:59:46, y en 2025 pagamos 40 € por pase. Ese precio es histórico y no lo usamos como tarifa actual. A las 09:00 entramos en las murallas, justo al abrir, porque queríamos adelantarnos a los grupos. Fue una decisión clave: aunque Dubrovnik estaba llenísima incluso en octubre, empezar temprano y moverse un poco a contracorriente nos permitió disfrutar mucho mejor.

Recorrimos toda la muralla sin que se nos hiciera dura. Para nosotros fue cómoda, aunque hay escaleras y no debe presentarse como una visita universalmente fácil. Lo mejor no fue un punto concreto, sino el recorrido entero: a un lado el Adriático y los acantilados; al otro, la ciudad completa encerrada por las murallas. Después seguimos aprovechando el Dubrovnik Pass y entramos, entre otros lugares, en el Palacio del Rector. La planta baja, con el patio y sus escaleras, es muy fotogénica; arriba cambia por completo y aparecen habitaciones y espacios relacionados con el gobierno de la antigua Ragusa, incluidas las llaves de la ciudad. Era una visita que ya llevábamos prevista y nos gustó mucho.

A última hora de la mañana hicimos un free tour con Civitatis. Nos gustó y nos ayudó a ordenar mejor lo que estábamos viendo. Pasamos por la Fuente de Onofrio y distintos puntos del casco histórico, y el guía nos llevó también a las escaleras de los Jesuitas, conocidas por una escena de Juego de Tronos. Después del tour volvimos por nuestra cuenta, subimos las escaleras y entramos en la iglesia de San Ignacio. Varias recomendaciones del guía, como las murallas o el Palacio del Rector, ya las habíamos hecho esa misma mañana.

Comimos en Dubravka 1836, junto a Pile. El sitio estaba lleno y las vistas eran espectaculares; para nosotros eso fue claramente lo mejor de la comida. La cocina nos pareció correcta, sin más, y nuestra sensación fue que buena parte de lo que pagas allí es la ubicación. Después fuimos a la Fortaleza de San Lorenzo (Lovrijenac). Según te acercas vas viendo el mar, las murallas y muchos kayaks saliendo a bordear la ciudad. Subimos hasta arriba y nos encantó: las vistas son de órdago y creemos que merece muchísimo la pena entrar.

Después de San Lorenzo seguimos andando hacia el otro lado del casco histórico y llegamos hasta Banje Beach para dar un paseo. No conservamos fotografías de ese tramo, así que lo contamos como parte de la jornada real sin inventar un bloque fotográfico. Regresamos al Hotel Lero y cenamos muy cerca, en Marangun. Nos gustó tanto que repetimos allí la noche siguiente, al volver de la excursión a Bosnia y Herzegovina. Era un restaurante elegante, todo estaba muy bueno y recordamos especialmente un plato de cordero servido envuelto.

El Hotel Lero cumplió bien: habitaciones amplias, desayuno incluido bastante correcto y una relación calidad-precio que nos cuadró. Estaba algo apartado y cuesta arriba respecto al casco antiguo; veíamos la piscina desde la habitación, pero no llegamos a usarla. Creemos recordar que lo reservamos con Atrápalo Smart porque nos salía bastante mejor que Booking. Volveríamos a alojarnos allí sin problema.

Nos quedamos tres noches, pero una jornada completa la dedicamos a la excursión a Mostar y Kravice. Con ese plan, Dubrovnik se nos quedó algo justa y nuestro único día completo fue muy intenso. Nuestra recomendación personal es sencilla: tres noches si vas a centrarte en Dubrovnik; si además quieres hacer Mostar, al menos cuatro. Lo peor fueron las multitudes, incluso en octubre, y que en nuestra visita la Columna de Orlando estaba tapada por obras. Aun así, no tenemos ninguna duda: Dubrovnik merece muchísimo la pena. La clave es organizarse, entrar temprano en las murallas y no seguir siempre a la masa.

Ruta paso a paso

Qué ver en Dubrovnik: nuestro recorrido.

Este destino en vídeo

Mira Dubrovnik en vídeo

Del minuto 17:45 al 22:00 de nuestro vídeo. El reproductor abre directamente este fragmento.

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Aparcamiento y llegada

Cómo llegar y dónde aparcar.

No usamos coche durante la estancia: devolvimos el vehículo de Sixt al llegar a Dubrovnik.

Experiencias probadas

Dónde comimos y dónde dormimos.

Restaurantes

Dónde comimos

Nuestra experiencia real

Lo bueno, lo mejorable y lo que haríamos distinto.

Lo que vivimos de primera mano y las decisiones que tomaríamos al repetir el viaje.

Lo mejor

La llegada nocturna, el puerto viejo iluminado, la piedra blanca del casco histórico y el recorrido completo por las murallas. San Lorenzo fue otra de las grandes vistas del viaje.

Qué repetiríamos

Sí, sin ninguna duda. Volveríamos a Dubrovnik y repetiríamos las murallas a primera hora, San Lorenzo y Marangun.

Qué cambiaríamos

Con Mostar en el planning añadiríamos al menos una noche para disfrutar Dubrovnik con menos prisa.

Qué nos decepcionó

La cantidad de gente, incluso en octubre, y no poder ver bien la Columna de Orlando porque estaba tapada por obras durante nuestra visita.

Consejo que nos habría gustado saber

Haz las murallas justo al abrir y muévete a contracorriente cuando puedas. Dubrovnik puede estar muy llena, pero bien organizada sigue mereciendo muchísimo la pena.

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