Llegada desde Šibenik
Tres noches en pleno centro
Después de parar en Šibenik, continuamos hasta Split y nos instalamos en un apartamento muy bien situado. Desde allí pudimos hacer prácticamente toda la visita a pie y dejar el coche en el aparcamiento de pago situado justo al lado.
La primera impresión fue la mezcla constante de épocas: arcos romanos, fachadas medievales, palacios posteriores y comercios actuales compartiendo el mismo espacio.
Reserva tiempo para volver al centro histórico al anochecer. La piedra cambia completamente con la iluminación y el ambiente es distinto al de las horas centrales.