Llegamos a La Bodega del Mar porque varias de las alternativas que teníamos apuntadas estaban cerradas. El local nos pareció bonito y cuidado, con una decoración muy reconocible que también aparece en nuestro vídeo.
La comida estaba bastante buena y el sitio cumplió perfectamente. Lo notamos muy enfocado al cliente extranjero: una de las personas que nos atendió no hablaba castellano y tuvo que venir otra compañera para atendernos en español.
No tenemos una mala experiencia que contar; simplemente somos de probar sitios nuevos y, si volviéramos a la zona, probablemente aprovecharíamos para conocer otra alternativa.