Buscábamos una comida rápida antes de volver al coche y continuar hacia Split, y Bistro Bava cumplió perfectamente con lo que necesitábamos. No lo recordamos como un restaurante extraordinario ni como una experiencia gastronómica por la que viajar expresamente, pero comimos bien y salimos satisfechos.
Comimos un risotto de marisco y hamburguesas con patatas. No conservamos el precio con seguridad, así que preferimos no publicarlo.