Los Lagos de Plitvice nos dejaron con la boca abierta. Llegamos esperando uno de los grandes paisajes del viaje y, aun así, la sensación fue de no entender cómo podía existir algo tan bonito. El conjunto es lo que nos impresionó: lagos, pasarelas, cascadas grandes y pequeñas y agua apareciendo prácticamente a cada paso.
Salimos muy temprano desde Rastoke y llegamos a la Entrada 1 sobre las 8:00–8:15. Empezamos la visita aproximadamente a las 9:00 y terminamos alrededor de las 14:00. Hicimos la Ruta C completa: lagos inferiores, Gran Cascada, barco por el lago Kozjak, lagos superiores y el transporte panorámico final de regreso a la zona donde habíamos dejado el coche.
Habíamos contratado una visita guiada aparte y pensábamos que la entrada al parque estaba incluida, pero no era así y tuvimos que comprarla allí. Después de hacerlo, nuestra conclusión fue clara: para nosotros el guía no era necesario. El recorrido estaba muy bien señalizado y, especialmente en la parte alta, bastaba con seguir las pasarelas. Si volviéramos, compraríamos directamente la entrada oficial por internet antes de llegar. Puedes hacerlo en la web oficial de entradas de Plitvice.