Zagreb fue nuestra primera parada en Croacia. No nos pareció la ciudad más espectacular del viaje, pero sí una capital agradable, con suficiente personalidad para dedicarle un día completo y una entrada muy cómoda al país.
La lluvia condicionó bastante la jornada: llegó a caer con tanta fuerza que pasamos alrededor de dos horas refugiados en Bar History, en Tkalčićeva. Aun así, pudimos recorrer el centro, la Ciudad Alta y terminar junto al Teatro Nacional Croata.
Para nosotros dos noches funcionan muy bien: una primera noche para llegar y descansar y un día completo para visitar la ciudad sin necesidad de alargar más la estancia.


