Llegada en coche
Las murallas dominan el paisaje desde el primer minuto.
Aparcamos junto al casco histórico y enseguida vimos cómo la fortificación sube por la ladera. El pueblo es pequeño, pero el conjunto de murallas, torres, salinas y montañas le da una escala completamente distinta.
Primero recorrimos la parte histórica y después comenzamos la subida. Cuanto más ganábamos altura, mejor se entendía la forma del pueblo y la relación de Ston con las salinas.