Después del Caminito fuimos a comer al Mesón Carrión y fue un acierto absoluto. Llegamos con hambre y salimos encantados tanto por la comida como por el trato.
Pedimos berenjenas con miel de caña, salmón al mozárabe, el Ibérico del Rey y crema de queso con frutos rojos. Todo estuvo a buen nivel, pero el Ibérico del Rey fue el plato que más recordamos. La cuenta real de aquella comida fue de 85,70 € para dos.