Llegamos a Atenas de noche y la primera gran imagen fue la Acrópolis iluminada desde la azotea del Hotel Plaka. Al día siguiente concentramos la jornada en una visita guiada por la Acrópolis y su museo, y después dejamos tiempo para caminar por Plaka y el centro.
La mañana del 7 de octubre recorrimos la plaza Mitropoleos, el Jardín Nacional y la plaza Síntagma antes de volar hacia Mykonos. No intentamos abarcar toda Atenas: priorizamos lo que más sentido tenía para dos noches.
Nuestra decisión clave: la Acrópolis fue lo mejor de la visita y recomendamos especialmente hacerla con guía. El museo nos pareció interesante, aunque si el tiempo fuera muy justo sería lo primero que recortaríamos.
